Se va a ir...

Se va a ir, más nos vale ir aceptándolo. Sus tacos no volverán a horadar la línea de meta del Camp Nou. Cuando el balón se estrelle en el poste, no estará entre los palos para sentir a los aficionados suspirar de alivio. No volverá a volar para sacar un balón imposible. Valdés pasará a ser un bello recuerdo en la memoria colectiva de la culerada. Ese niño que no quería ser portero pero que le dio al Fútbol Club Barcelona la estabilidad que necesitaba en la portería para poder destrozar todos los récords.

Se va a ir, ya nos lo dijo, aunque no pudiéramos creerlo. Era tan inverosímil que un hombre tan de la casa, tan titular, tan querido se fuera, que siempre pensamos que daría marcha atrás, que sólo era un susto. Una broma. Un toque de atención. “Eh, que no me siento tan valorado como debiera, vais a tener que convencerme de que me quede”. Pero no. El “nen” iba en serio. Y a medida que iba pasando el tiempo, el vértigo se iba apoderando de todos los culés, que bien sabían ya lo que iban a perder aún sin haberlo perdido.

Se va a ir y, para colmo de males, está cuajando la mejor temporada de su vida. Es cierto, por allá por 2005-2008 hubo quien tenía dudas de que ese tipo con pinta de soberbio fuera a asentarse como el portero del Barça. Alguna cantadita de vez en cuando hacía tiritar al Camp Nou. Surgió el término “valdesada” para definir sus malas acciones o decisiones. Los fotomontajes de él con un micro (cantadas) se extendían por la red. Ni siquiera iba a la selección. Pero han pasado ya muchos años desde entonces y a día de hoy Valdés rivaliza con Casillas para ser el portero titular de la Roja (que no es decir poco, precisamente). Rijkaard, Pep, Tito y ahora el Tata, todos han confiado en él.  Su progresión a lo largo de estas temporadas ha sido espectacular.

Lejos de recitar sus “zamoras” (que son cinco) prefiero llamar a la memoria colectiva de los culés y recordar paradas como las que le hizo a Henry en la Champions de 2006 o a Drogbá en aquellas semifinales de la edición de 2009. Cómo nos salvó en los clásicos, por ejemplo aquella mítica salida ante Drenthe en la liga de 2008/09, o con sus paradas ante Robben en el 2-6. Cómo olvidar su doble parada en aquel partido de liga contra el Valencia, o aquel penalti que detuvo ante el Levante con su correspondiente estirada posterior para salvar el rechace. Más recientemente su fenomenal partido contra Francia con la selección, o las auténticas locuras que fueron sus paradas en la supercopa de este 2013 contra el Atlético. Podría estar horas escribiendo sobre sus estiradas, despejes, reflejos y salidas, pero para eso está “YouTube”.

Se va a ir, parece ser que al Mónaco. Es lo de menos, la cuestión es que no lo disfrutaremos más en can Barça. Gracias por adelantado, Valdés, sabes que te vas marcando una época, con toda la afición a tus pies y dejando el listón muy alto. No obstante, Lo que parecía un desacierto, avisar de su salida con tanta antelación (enero de 2013), se convierte en realidad en tiempo para planificar muy bien el fichaje de un nuevo guardameta, la transición de la era Valdés a otra que, por qué no, puede ser igual de prometedora. Nombres como Ter Stegen, Courtois o De Gea (omito a Reina, lo siento, me niego) se vienen rumoreando desde hace tiempo, y eso, culés, debe ser motivo de esperanza. El que llegue, el que sea su sustituto, ya sabrá a lo que se enfrenta y lo hará, estoy seguro, como nadie. Todos pensábamos que sin Ronaldinho no sería lo mismo y entonces tomó las riendas Messi. Quizá la edad oscura que anuncian algunos nunca llegue. Como suele decirse en estos casos: “El rey ha muerto ¡Larga vida al rey!”.

Escrito por: @TuitElCamp

Escrito por: MrFutbolero

Artículo Se va a ir... escrito por MrFutbolero el día jueves, 17 de octubre de 2013. Con un total de 0 comentarios.
 

0 comentarios:

Publicar un comentario