La sonrisa poética de Neymar

En un mar de dudas sobre su precio y su posible adaptación a nuestra Liga llegaba Neymar a España. Su interminable sonrisa en Brasil era motivo de debate entre el pueblo y sus parroquianos. Algunos, motivados por sus colores, deseaban su prolongación en el fútbol español; otros, tampoco exentos de sentimentalismos, anhelaban que se transformara en tristeza. O en llanto. Que los dientes blancos desembocaran en pucheros. Algo entendible, incluso, por las profundas rivalidades existentes. Pero, para los que amamos este deporte, era una herejía no aplaudir su llegada e hipar su inmediata aclimatación. Dos meses después de arrancar la competición oficial y, aun siendo prematuro y precoz su análisis taxativo y exhaustivo, hemos de reconocer que es el mismo Neymar quien se está destornillando de sus incrédulos. Enseñando hasta las muelas.

Comulga a la perfección con el ADN Barça e inyecta cada partido el antivirus perfecto para esta época recesiva y estancada: la alegría. ‘Ney’ es poesía. Más cerca de la Bucólica de Teócrito o de la Lírica con sus ‘odas’ y ‘canciones’. Su fútbol parece una composición en verso con el propósito de ser cantado, berreado a los cuatro vientos, con estilo melancólico y culminado con epílogo. Huye del ‘madrigal’, no del campo del Villarreal, sino de los poemas con origen en la Italia del Renacimiento. Solían ser composiciones breves. Neymar, sin embargo, no se cansa de recitar. Cuando no es un regate, es un autopase de espaldas. Y si no, elige la estética para la asociación. Y todo ello con el don del liderazgo y del gol. Llegó a Barcelona para “ayudar a Messi a seguir siendo el mejor” - eso decía - y, sin darnos cuenta, está adquiriendo un protagonismo ‘Messiánico’. Estamos ante uno de los mayores talentos dentro de un campo de fútbol. De siempre.

Pero se ha puesto de moda la extravagancia. Resulta que la sátira burlesca de protesta también va vinculada a Neymar por su presumible teatro. Y créanme, no entiendo nada. Somos contemporáneos de un genio, de un poeta de pluma cara, pero se prefiere rascar en lo burdo. Sin ninguna delicadeza. Exagere innecesariamente o no en momentos puntuales no puede llevar a la distracción. Lo valioso es su fútbol. Y a él nos encomendaremos, con babero, para seguir disfrutando de su sonrisa. La poética.

Escrito por: @Domingortiz

Escrito por: MrFutbolero

Artículo La sonrisa poética de Neymar escrito por MrFutbolero el día jueves, 17 de octubre de 2013. Con un total de 0 comentarios.
 

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