El clásico "nuevo"

Tras una previa repleta de opiniones y especulaciones llegaba el clásico ciento sesenta y siete en su versión renovada; nuevos técnicos y nuevas estrellas, sin perder el morbo que esto supone. Para muchos el partido que define la Liga y que personalmente me parece una falta de respeto hacía el Atlético de Madrid que sigue firme en la punta y es segundo. En jornadas anteriores el Barcelona había mostrado más fútbol quizá sin una base sólida, que por supuesto se logra tras varios juegos, pero maximizando sus virtudes obteniendo provecho de lo que mejor sabe hacer como grupo. Mientras tanto el Madrid como equipo ‘nuevo’ llegaba al clásico herniado en su juego, con ideas difusas y con penaltis institucionalizados en los últimos minutos. La casilla de salida eran las alineaciones: ¿Hacer gala al trabajo colectivo o ¿Por qué no a individualismos? Que vaya que ambos conjuntos tienen de sobra para fortuna de este deporte y la Liga en concreto.

Gerardo Martino apostó por lo que había venido probando y que claramente le había otorgado frutos; básicamente traducido a puntos. Su reto ha sido retocar el equipo más ganador de la historia, una tarea de pocos. De inicio se jugó con el sistema habitual pero con variantes en ofensiva, Cesc pasó a ser ‘falso nueve’ y Messi volvió a sus inicios cayendo en banda derecha, aislándose de Neymar. Por su parte Carlo Ancelotti mostró una declaración de intenciones con la probatura de formar un trivote en el centro del campo con Sergio Ramos, aprendiz en la zona, al lado de Khedira y Modric. ¿Objetivo? Aislar lo mayor posible a Messi y compañía de la zona de ataque.

El partido desde el inicio dio tintes de efervescente, con el equipo local llevando la propuesta en su propio escenario. Messi con asociación de Alves  buscaría constantemente las internadas de Cesc mientras Ronaldo intercambiaría posición con Bale, delantero centro y extremo izquierdo respectivamente. El Madrid no supo mantener el bloque compacto de tres medios y Ramos concedió espacios que es bendición, la fórmula de Ancelotti tenía error en sus cálculos. Andrés Iniesta tenía la consigna de suministrar balones a espaldas de la defensa blanca, potenciando la velocidad y técnica de uno de los llamados a ser el mejor; Neymar.

El duelo Neymar-Carvajal fue una utopía durante todo el encuentro, el canterano blanco verá en sus pesadillas a ‘Ney’ por el resto de la semana. Las tendrá porque fue error de marcación suyo en el primer gol ‘culé. Iniesta tiró de la chistera para conseguir un pase filtrado a consigna de Neymar que supo recibir y encarar a la defensa ‘merengue’, con tres defensas por delante de él definió raso al poste más distante de Diego López. Era una auténtica exhibición del brasileño haciendo valer su traspaso.

La línea defensiva del Madrid se encontraba tangente al círculo central presionando la salida del balón culé pero no contaba con que Xavi emulaba a un reloj suizo, llevaba la batuta de la orquesta y el Barcelona bailaba al ritmo del jugador de Terrassa. La primera parte fue para la localía pero ambos equipos tuvieron sus chances, ambos porteros fueron fundamentales.

Para la segunda mitad se preveía una respuesta del Madrid. Y así fue. Por su parte el Barcelona también quería aumentar el marcador pero con una postura más conservadora para no desgastarse físicamente, esperando la contra, y fue por ello que concedió espacios al rival. Ancelotti demandaba más rapidez en la circulación del balón y por tal razón sustituyó a su capitán en el lugar de Illarramendi. Con ello ganaría intensidad, presión y velocidad. El Madrid consiguió transiciones más largas con gente más capaz de manejar el balón obligando al Barcelona a replegar líneas.

La polémica no podía faltar, el colegiado no pito un penalti sobre Ronaldo a falta de Mascherano que tuvo varios arrebatos durante el encuentro. Para fortuna suya Piqué volvía a mostrarse imperial en su papel de central corrector. Martino movía piezas con la sustitución de Cesc en lugar de Alexis que intercambiaría papeles con Messi durante varios lapsos. Durante una recuperación en el medio campo a cargo de Sir. Xavi, Neymar enviaría un pase en largo al chileno recién ingresado que con su velocidad hizo llegar a Varane hasta su área. El chileno imprimió un regate y vio fuera de su lugar a Diego López, con una vaselina de antaño consiguió el segundo tanto.

Parecía que todo iba quedar así cuando en tiempo de reposición Ronaldo con una carrera desde el centro del campo hacia los linderos del área enviaría una diagonal al recién ingresado Jesé para que este batiera a Victor Valdés; cómplice en la acción.

El partido sirvió para que el Barcelona se encontrara con su versión más sobria, la mejor hasta ahora, aunando intensidad, presión y velocidad en el pase; primordialmente en el primer tiempo. Fundamental para lo que se pretende. La mejora en la contra es evidente aunque durante intervalos del encuentro se percibieron desconexiones de Messi. Y es que si se quiere alejarlo del área es de suma importancia tener un nueve fijo y no un falso. Ahora toca aplacar la euforia y pensar en las 28 jornadas restantes, copa y Champions League. La temporada aún comienza.

Escrito por: @ofutso

Escrito por: MrFutbolero

Artículo El clásico "nuevo" escrito por MrFutbolero el día lunes, 28 de octubre de 2013. Con un total de 0 comentarios.
 

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