10 reflexiones tras la clasificación de Colombia

 1. Lo primero que quiero decir es que me siento más tranquilo que cuando llegaba a octubre en el colegio sabiendo que ya había pasado todas las materias. Poder jugar el partido contra Paraguay con la única preocupación de ser cabeza de grupo en el Mundial (¡cabeza de grupo!) no tiene precio. Felicito a todos los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes porque el objetivo se cumplió. No niego que me deja preocupado ciertos puntos –no pocos– del funcionamiento del equipo, pero creo que Pékerman nos va a sorprender (más adelante hablaré de eso).

2. Quiero hacer especial énfasis en el trabajo de un verdadero crack, el mejor de los últimos tiempos en la Selección: James Rodríguez. Lo que jugó contra Paraguay no tiene nombre; demostró que además de su habilidad y capacidad para ir al ataque, cuenta con 4 pulmones que le dan para recorrer todo el campo, todo. Ese cuento de Ranieri que James posee un problema mental que le impide cumplir funciones defensivas es puro cuento. Si es un técnico serio habrá visto los dos partidos que James David acabó de tener con Colombia y aceptará que si no lo pone es por cuestiones de gusto, mas no por lo que adujo. Para mí, fue el mejor de la Eliminatoria.

3. Nunca he ocultado mi preferencia por Jackson Martínez sobre Falcao García (en otra ocasión escribiré al respecto) y su actuación del partido del pasado martes merece unas palabras. La mayoría de personas con las que he hablado se han quedado con las dos opciones claras que desperdició, más la del primer tiempo que él mismo se creó y se fue desviada. Yo me quedo con algo más: ganó todas las pelotas divididas; corrió como un animal durante el encuentro; sirvió de pivote a Carlos Bacca en innumerables ocasiones; apoyó en defensa cuando fue necesario; en los último minutos fue clave teniendo la pelota arriba, luchando, peleando, dejando la piel. Ahora, desaprovechó la opción de meterle más presión a don José al no marcar. Sin embargo, todos saben, Falcao se ha ganado el puesto a pulso y a goles, y ‘Cha cha cha’ lo tiene claro y se sabe suplente del ‘Tigre’.

4. Mario Alberto Yepes. Ese nombre sinónimo de compromiso, calidad y garra, que se convirtió en un lugar común como constante figura durante las últimas tres Eliminatorias por fin jugará una Copa del Mundo. La vida se lo debía y el fútbol mostró que de cuando en cuando sí es justo y el eterno capitán lo será una vez más, en esta ocasión en un Mundial. Para nadie es un misterio que ya no es le mismo de antes, de anticipos impecables y cierres milimétricos. Juro que nunca vi otro zaguero nacional barrerse como Mario. Como Mario, nadie. Habrá que ver cómo llega a la cita mundialista, pero así sea de suplente él, más que ningún otro, merece ir.

5. El equipo como unidad se lleva todos los elogios esta vez. Pékerman llegó al mando de la Selección consciente del capital humano con el que se contaba; tan consciente y conocedor de lo que había, que lo primero que quiso transmitirle a los jugadores fue la importancia de jugar y pensar en equipo, más allá de las individualidades. Alguna vez Alfredo Di Stéfano dijo: “Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”. Y algo de fútbol sabe. De ahí que cuando Falcao, ‘Teo’, James o el mismo Valdés metieran gol, la celebración era unánime, sin reproches ni divisiones. De ahí que las redes sociales se inundaban con fotografías de los propios futbolistas en donde se mostraban compartiendo unidos, sonriendo, disfrutando, felices; sobre todo felices.

6. Cuando en enero de 2012 la Federación Colombiana de Fútbol oficializó la llegada de José Néstor Pékerman al banquillo que dejó Leonel Álvarez, confieso que me generó algo de duda. No por su capacidad, la demostró en Argentina. Creía que no tenía el carácter necesario para manejar la Selección colombiana, o mejor, a los jugadores colombianos. Siempre creí que la idiosincrasia de los nuestros solo podía ser llevada y encaminada por alguien que demostrara ser más “estricto”. Pensaba que Martino, el otro candidato que sonaba, era más apropiado. Pero don José, dueño de una elocuencia al hablar propia de quienes han vivido mucho, me demostró a mí y a todos que hizo la tarea. Hoy por hoy conoce a sus dirigidos mejor que sus propias familias. Demostró también un estudio incansable de sus rivales, de las condiciones ambientales, logísticas, alimenticias. Hay mucho, demasiado diría yo, por mejorar, pero para eso hay tiempo.

7. Arriba dije que creía que Pékerman nos va a sorprender. Considero que él tiene claro que la Eliminatoria es un torneo y el Mundial es otro muy distinto. Allá no hay localía que valga; el calor no será el mismo de Barranquilla (cada partido, incluso, se puede jugar en climas diferentes); los rivales serán variados, con tácticas diferentes y maneras de concebir el fútbol distintas. Por eso mismo es que pienso que en sus convocatorias podríamos ver sorpresas. A Brasil hay que llevar 23 jugadores: tres arqueros y dos jugadores por cada posición. No nos sorprenda si vemos nombres como Balanta, Johan Mojica y el mismo Arias. O, por qué no, un cambio en el sistema táctico, con tres centrales… En fin.

8. Acabamos de clasificar a un Mundial después de 16 años; sin contar la de Brasil, de 19 Copas del Mundo realizadas apenas hemos ido a cuatro. Y ahora escucho gente diciendo que si no llegamos a cuartos de final somos un fracaso. Pido un poco de clama. Claro que tenemos un equipo espectacular; claro que contamos con la edad promedio adecuada (27 años); claro que estos jugadores son más maduros y están más acostumbrados a partidos de tal magnitud; claro que tuvimos una buena eliminatoria. Pero no comencemos con ese exitismo exacerbado que tanto daño nos ha hecho. En este punto concuerdo con Gabriel Meluk: “el reto, el verdadero y único que tiene la Selección en Brasil será sobrevivir al primer partido”. En USA-94 y en Francia-98 los perdimos y no nos pudimos reponer jamás. Ahora, también considero y tengo la ilusión de que este equipo juegue al menos cuatro partidos en suelo auriverde.

9. No recuerdo haber visto un peor equipo que el del primer tiempo frente a Chile. Al igual que ustedes he seguido a la Selección desde que tengo uso de razón y juro que fue el peor de todos. Pero, a diferencia de los demás que jamás vi, el de José Pékerman tiene una capacidad de la que adolecían en gran mayoría los anteriores: la de remontar resultados. Lo vimos en Santiago, lo ‘padecimos’ en Barranquilla y lo confirmamos en Asunción. Una más para don José.

10. No quiero dejar pasar un par de cosas que pasaron en la última fecha de la Eliminatoria. Este es un saludito a Uruguay y Argentina de parte de Costa Rica, Estados Unidos, Chile y Ecuador. En la última fecha de la Eliminatoria a Corea y Japón y de Alemania, dependíamos de ganarle a Paraguay y de que los gauchos se impusieran a los charrúas, algo sobre el papel lógico. Todos conocemos lo que pasó (aclarando que Colombia no dejó de ir a esos Mundiales por culpa de Uruguay, sino por propia culpa). Este año, algunos pensaban que Ecuador y Chile empatarían de común acuerdo porque ese resultado les servía para clasificar, pero no fue así, ambos salieron a matarse. Costa Rica y Estados Unidos, por su parte, fueron rivales decorosos en unos partidos que ellos no se jugaban mayor cosa. Los primeros, ya clasificados, vencieron a un necesitado México; los segundos, del mismo modo, le ganaron agónicamente a los panameños y, quién lo creyera, le dieron la oportunidad del repechaje a México, su eterno rival. Uruguayos y argentino, el juego limpio también existe.

Escrito por: MrFutbolero

Artículo 10 reflexiones tras la clasificación de Colombia escrito por MrFutbolero el día domingo, 20 de octubre de 2013. Con un total de 0 comentarios.
 

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